La multitienda chilena Falabella informó este lunes que cerrará sus sucursales ubicados en las provincias San Juan, Córdoba y Mendoza, en los próximos 60 días como parte de su estrategia "para hacer sustentable la operación de sus filiales" en Argentina.

A través de un comunicado, la compañía detalló que abrió un plan de retiros voluntarios para los 300 trabajadores que ejercían labores en esas tiendas.

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La firma -controlada por la familia Solari- solo mantendrá 2 tiendas en Buenos Aires y una en la ciudad de Rosario, del total de 10 que llegó a tener en Argentina, junto a 9 sucursales de Sodimac.

En septiembre de 2020, Falabella confirmó que se encontraba evaluando opciones de rentabilización de sus operaciones en Argentina, “que podrían incluir el ingreso de un socio estratégico”.

En esa ocasión, y producto de la crisis, la compañía determinó cerrar cuatro de sus tiendas en Buenos Aires (dos Sodimac y dos Falabella retail), mientras intentaba hallar el socio estratégico para sortear la situación; sin embargo, eso no sucedió y la empresa se vio obligada a acelerar el cierre de más sucursales.

Posteriormente, en noviembre la compañía optó por “vender todos sus activos” de las tiendas de mejoramiento del hogar. La marca Sodimac no formaría parte del paquete de venta y el uso del nombre no se podría extender por más de un año.

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Según informó el diario MDZ Oline, "la salida de la marca chilena pone en riesgo el trabajo de 400 personas".

El último informe de resultados financieros de Falabella publicados por Diario Financier, da cuenta de que el aporte del negocio de la empresa en Argentina durante los primeros nueve meses de 2020 tuvo una caída de 25,9% a nivel de ingresos, principalmente por las restricciones sanitarias durante la pandemia.

La firma ha enfrentado además una serie de problemas logísticos en Argentina ligados a la venta online, con cientos de consumidores volcando sus reclamos a las redes sociales por las demoras en las entregas de los productos. Una crisis que se ha replicado en otros países donde está presente la multitienda y que AméricaEconomía analizó en el artículo Falabella al límite.